domingo, 27 de marzo de 2022

03. “EL TERCER ÁNGEL DE APOCALIPSIS 1” EL TRIPLE MENSAJE.

9 Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, 10 él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; 11 y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre. (Apocalipsis 14).

9. TERCER ÁNGEL. Cf. vers. 6, 8.

Siguió. Ver com. vers. 8.

Gran voz. Ver com. vers. 78.

Si alguno. En griego equivale a "el que".

Adora. Gr. proskunéÇ (ver com. vers. 7).

La bestia. La bestia descrita en el cap. 13:1-10 (ver el comentario respectivo). La segunda bestia ordena que los hombres adoren a la primera bestia (ver com. cap. 13:12).

Debe notarse que esta amonestación tendrá aplicación después de que se haya curado la herida de muerte (ver comp. cap. 13:3), y se forme la imagen de la bestia (ver com. vers. 14), y la marca de la bestia llegue a ser un asunto de capital importancia (ver com. vers. 16).

El mensaje del tercer ángel, como se predica actualmente, es una advertencia en cuanto a los conflictos que están por llegar, una advertencia que hará entender a todos los hombres qué es lo que está comprometido en la lucha que ha comenzado y qué los capacitará para hacer una elección inteligente.

Y a su imagen. Ver com. cap. 13:14. La conjunción "y" identifica a los adoradores de la bestia con los de la imagen. Una conjunción adicional identifica a estos adoradores con los que reciben la marca.

La bestia y la imagen se unen en sus propósitos y prácticas, y en su exigencia de que los hombres reciban la marca de la bestia. Por lo tanto, el que adore a la bestia, también adorará la imagen de la bestia y llevará su señal.

Marca. Ver com. cap. 13:16.

10. VINO DE LA IRA. O vino que es la ira.  Los que beben del vino del furor de la fornicación de Babilonia (vers. 8), beberán también del vino de la ira de Dios. 

La amonestación es evidente. Nadie tiene por qué entenderla mal.

Vaciado. El verbo griego significa mezclar, especialmente vino con agua, o verter vino en la copa. Hay aquí un juego de palabras que se reproduce aproximadamente: "que ha sido mezclado sin mezcla". Es decir, de la ira es puro, sin dilución.

La figura quizá provenga de Sal. 75:8, donde el vino indudablemente está mezclado con especias para aumentar su poder embriagador.

El cáliz de su ira. O "cáliz de su indignación".

Será atormentado. Gr. basanízÇ, "torturar", "atormentar", "afligir".

Compárese con el uso de basanízÇ en Mat. 8:6,29; 14:24 ("azotada"); 2 Ped. 2:8 ("afligía"). Las últimas siete plagas caerán sobre los adoradores de la bestia y su imagen (Apoc. 16:2).

Además, estos seguidores de la bestia se levantarán en la segunda resurrección para recibir su castigo final (cap. 20:5, 11-15).

No es claro a cuál fase del castigo se está refiriendo Juan; quizá a las dos, pues en ambas habrá tormento. La primera termina con la muerte cuando Jesús aparezca viniendo del cielo. (Ver com. cap. 19:19-21); la segunda, con la muerte eterna (ver com. cap. 20:14).

Fuego y azufre. La figura quizá provenga de Isa. 34:9-10 (ver el comentario respectivo). Cf. Gén. 19:24 donde se mencionan fuego y azufre en la destrucción de Sodoma y Gomorra.

Delante de. Las plagas y la destrucción de los impíos después de los mil años acontecerán en esta tierra; pero en el segundo caso el campamento de los santos estará en la tierra. Cristo estará con su pueblo, y sin duda también habrá muchos ángeles.

11. POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. 

Gr. eis aiÇnas aiÇnÇn, literalmente "para siglos de siglos".

Esta expresión puede compararse con la frase eis ton aiÇna, literalmente "para el siglo", por lo general traducida "para siempre" (ver Mat. 21:19; Mar. 3:29; Luc. 1:55; etc.), o con la frase eis tóus aiÇnas, literalmente "para los siglos", también por lo común traducida "para siempre" (Luc. 1:33; Rom. 1:25; 11:36), o con el adjetivo aiÇnios, literalmente "que dura por los siglos", traducido muchas veces como "eterno" 

(Mat. 18:8; 19:16,29; 25:41,46; etc.).

AiÇnios (ver com. Mat. 25:41), eis ton aiÇna y eis tóus aiÇnas no indican necesariamente una existencia eterna. 

Pero alguno podrá preguntarse: 

¿Estas expresiones no significan a veces perpetuidad?

Y si es así, la expresión compuesta eis aiÇnas aiÇnÇn, ¿no debe significar "por los siglos 846 de los siglos", una declaración más enfática de perpetuidad?

Esta expresión compuesta aparece e otros lugares como eís tóus to aiÇnas tÇn aiÇnÇn, literalmente "para los siglos de los siglos", pero en cada caso se relaciona con Dios o con Cristo para expresar su existencia eterna. Sin embargo, este significado no se deriva de la expresión en sí, sino de aquello con lo que se relaciona. La expresión significa de por sí muchos siglos.

EXPLICAMOS a continuación el significado que aquí se le da a la expresión compuesta ya mencionada. El asunto al cual se refiere es el tormento de los adoradores de la bestia en un lago de fuego y azufre.

La vida humana en un medio tal sería sumamente breve, pero si se usa la expresión eis ton aiÇna, "por el siglo", es posible concluir que el castigo sólo será momentáneo.

La expresión compuesta demuestra que el tormento será por cierto período, pero, por supuesto, no interminable. Esto es evidente por otros pasajes de las Escrituras que demuestran que la suerte final de los impíos será el aniquilamiento total (Mat. 10:28; Apoc. 20:14).

La figura del humo que sube para siempre sin duda proviene de Isa. 34:10, donde se describe la desolación de Edom.

El antiguo profeta no vio en visión fuegos interminables porque después de la conflagración, de la cual dice "perpetuamente subirá su humo", la tierra se convierte en un desierto de desolación habitado por animales salvajes (vers. 10-15).

Lo que la figura denota es completa destrucción. Ver com. Mal. 4:1.

Reposo. Gr. anápausis, "cesación", "descanso", "refrigerio".

El significado es que el castigo será continuo hasta que sobrevenga la muerte.

De día ni de noche. Las horas no cuentan; el tormento es continuo.

Adoran a la bestia. Se repite la identificación (cf. vers. 9) quizá para añadir énfasis.

El tercer ángel proclama una amenaza sumamente terrible. Los habitantes de la tierra no tendrán excusa si "adoran a la bestia y a su imagen". Deben dedicar todos sus esfuerzos para descubrir la identidad de la bestia, su imagen y su señal, y conocer sus artificios y procedimientos. 7CBA

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